El momento para escuchar a la jefa del Fondo Monetario Internacional no podría ser más delicado. Con el petróleo por encima de los 100 dólares y las bolsas desplomadas, Kristalina Georgieva dio una advertencia que heló la sangre: “En poco tiempo se producirá una nueva conmoción económica”.
La directora gerente del FMI señaló que la guerra en Medio Oriente ya está afectando las cadenas de suministro globales, la energía y el comercio internacional. El problema no es solo el conflicto en sí, sino el efecto dominó que genera sobre economías que todavía no se habían recuperado del todo de la pandemia y la inflación post-2022.
Para países como Argentina, que está en pleno proceso de estabilización y negociación con el organismo, estas palabras caen en un momento especialmente sensible. Más volatilidad global significa más presión sobre las reservas, el tipo de cambio y las metas acordadas con el Fondo.
Georgieva no entró en pánico, pero tampoco pintó un panorama tranquilizador. Su mensaje fue claro: hay que prepararse para lo que viene, porque todavía no llegamos al fondo del pozo.
Una advertencia que los gobiernos de la región harían bien en tomar en serio.
Fuente: Canal 26



