El campo argentino se cansó de esperar. Esta semana llega la cumbre del sector agropecuario y los productores van con los dientes apretados y un reclamo que no admite medias tintas: la eliminación total de las retenciones a las exportaciones.
La Mesa de Enlace y organizaciones del campo llevan meses pidiendo cambios concretos. La gestión de Milei había prometido avanzar en esa dirección, pero el ritmo de las reformas no satisface a un sector que ve cómo la competitividad se erosiona mientras sus competidores globales exportan sin esa carga.
El momento no es el mejor: con el petróleo disparado, los costos del agro subiendo y la incertidumbre global por la guerra en Medio Oriente, los productores sienten que el contexto externo los perjudica doblemente. Por eso el reclamo suena con más urgencia que nunca.
El Gobierno de Milei sabe que el campo es uno de sus aliados políticos más importantes. Pero también sabe que bajar retenciones tiene un costo fiscal en un momento en que el equilibrio presupuestario es sagrado.
El choque entre la lógica electoral y la lógica fiscal promete tensión. La cumbre de esta semana va a definir cuánta.
Fuente: MDZ Online



