El conflicto en Medio Oriente entró en una nueva fase y el mundo está mirando. Israel lanzó lo que describió como “ataques a gran escala” contra objetivos gubernamentales en Teherán, con explosiones e incendios reportados en zonas este y oeste de la capital iraní, incluyendo el aeropuerto Mehrabad.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) afirmaron haber atacado más de 400 objetivos, entre ellos lanzadores de misiles balísticos e instalaciones de almacenamiento de drones. La escala del operativo supera todo lo visto hasta ahora en este conflicto.
Irán no se quedó quieto: la Guardia Revolucionaria lanzó misiles Kheibar hacia Tel Aviv en lo que llamaron “Operación Verdadera Promesa 4”. Arabia Saudita, Qatar y otros países del Golfo reportaron interceptación de drones y misiles en sus territorios.
El impacto económico es inmediato y brutal: el petróleo Brent tocó los USD 94,07 y el WTI los USD 92,69, los precios más altos desde 2023. Wall Street cerró con pérdidas importantes. El Estrecho de Ormuz —por donde pasa el 20% del petróleo mundial— está interrumpido.
Donald Trump descartó cualquier negociación y exigió “rendición incondicional” de Irán. La situación escala por hora y los efectos en la economía global —y en el bolsillo de los argentinos— ya se están sintiendo.
Fuente: Infobae
Infobae



