La suspensión de contratos de transporte en el proyecto minero Hualilán sigue sacudiendo a dos departamentos de San Juan. La empresa —que opera el yacimiento de oro en Ullum y procesa el mineral en la planta Casposo, en Calingasta— frenó la logística prevista para mover unas 720.000 toneladas de roca mineralizada sin dar explicaciones oficiales hasta el momento.
En el sector circulan versiones que apuntan a diferencias entre las estimaciones iniciales y la ley mineral efectivamente encontrada en el yacimiento. Pero nada fue confirmado por la compañía.
Calingasta: 50 personas afectadas y silencio de la empresa
Adolfo Ibazeta, titular de la Cámara de Servicios Mineros de Calingasta (CASEMICA), fue uno de los primeros en salir a hablar. Según detalló, la medida impacta directamente en unas 50 personas: 23 entre banderilleros, personal de vigilancia y enfermería, y otros 15 socios de la cámara vinculados a servicios de ambulancia.
Pero el efecto se derrama más allá: cabañas, casas particulares, servicios de viandas, lavaderos y dos estaciones de servicio que abastecían de combustible a la operación también quedaron en pausa.
«No conocemos si va a ser transitorio o no. Lo que pasa es que hay una gran preocupación porque hay servicios contratados de personal», dijo Ibazeta, y aclaró que desde CASEMICA siguen «a la espera de conocer los alcances de la medida».
Ullum aprovecha para insistir con un viejo reclamo
Desde el otro lado de la ecuación, el diputado provincial Leopoldo Soler —representante de Ullum— no ocultó que la situación le da argumentos para un planteo que viene sosteniendo desde el arranque del proyecto.
«Me he opuesto desde el primer momento a que el material que es de Ullum tenga que ser trasladado para explotarse en Calingasta», afirmó en radio Colón. Para Soler, el esquema actual nunca generó empleo significativo en su departamento y la pausa actual debería servir para replantear la estrategia.
«No me alegro de que esto ocurra, pero espero que conlleve a que se haga el campamento y la planta procesadora en Ullum», expresó. Y cerró con una advertencia: «Hay que estar atentos. El mineral debe ser explotado en el departamento».
¿Quién tomó la decisión?
En el sector se habla de que las nuevas autoridades designadas por Challenger Gold —la empresa que desarrolla Hualilán— habrían ordenado el freno como parte de un «barajar y dar de nuevo». En mayo pasado, Challenger incorporó al reconocido Peter Marrone al directorio como presidente no ejecutivo.
Por ahora, el silencio oficial es total. Las transportistas a las que se les rescindieron los contratos tampoco hablaron públicamente. Todos esperan una comunicación de la empresa que aclare plazos, alcances y el futuro de una operación que involucra a decenas de trabajadores y proveedores sanjuaninos.
Fuente: Tiempo de San Juan · 18 de junio de 2026
Fuente: Tiempo de San Juan