A veces la heroicidad no tiene capa ni película. Pasa en una comisaría de barrio, con dos policías que saben qué hacer cuando los segundos cuentan.
Una mamá entró desesperada a la Comisaría 24 de Rawson con su bebé de 9 meses que se estaba ahogando con un pedazo de un sonajero roto que se le trabó en la garganta. El agente Marcos Agüero reaccionó al instante: aplicó la maniobra de Heimlich adaptada para bebés. La Cabo Jésica Álvarez completó el trabajo con compresiones precisas en el pecho, y el objeto salió.
Los efectivos David Irrazabal y Melina Carrizo trasladaron a la pequeña al Centro Médico Dr. René Favaloro, donde la doctora María Celina Ferreyra confirmó que estaba fuera de peligro. Un aplauso enorme para los cuatro.
La historia circuló en redes y se convirtió en un pequeño oasis de buenas noticias en medio de todo. En San Juan hoy se habla de estos cuatro policías de Rawson que no dudaron ni un segundo.



