Google hizo algo muy silencioso: eliminó una función de inteligencia artificial que mostraba experiencias de pacientes reales en los resultados de búsqueda de salud. Se llamaba “User Suggestions” y usaba IA para resumir comentarios de foros y comunidades sobre enfermedades y tratamientos. Nadie la extrañó porque nadie se enteró de que se fue.
La herramienta había arrancado solo para celulares en Estados Unidos. La idea era que alguien buscando, por ejemplo, “artritis” encontrara testimonios de personas que viven con esa enfermedad contando su día a día. Útil en teoría, problemático en la práctica.
Google confirmó la eliminación pero dijo que fue por “simplificación” y no por problemas de calidad o seguridad. Sin embargo, el contexto lo dice todo: meses antes, una investigación periodística reveló que los resúmenes de IA de Google contenían errores y recomendaciones engañosas para millones de usuarios al mes.
El gigante tecnológico ya había limitado sus resúmenes automáticos para búsquedas de salud. Esta es la continuación de ese retroceso. ¿Cuánto nos fiamos de la IA cuando está en juego nuestra salud?



