En medio de reposeras y sombrillas, un nuevo juego empieza a adueñarse de la arena en la Costa Atlántica. Se llama “Bouncer” y ya se volvió una postal habitual en balnearios como Pinamar y Cariló, donde jóvenes, familias y grupos de amigos lo eligen como alternativa a clásicos como la paleta o el fútbol-tenis.
La propuesta combina toques de fútbol y movimientos de vóley en una dinámica simple y accesible. No requiere equipamiento complejo ni habilidades deportivas avanzadas, un detalle que explica su rápida expansión durante el verano y su atractivo para quienes buscan sumarse sin demasiadas exigencias.
Cómo se juega y qué lo hace diferente
El Bouncer se arma con una red tensada con forma de techo a dos aguas colocada sobre la arena. El objetivo es golpear la pelota para que rebote en la estructura y pase al lado contrario sin tocar el suelo. Puede jugarse de manera individual o en equipos, y se permiten toques con pies, pecho o manos.
Cada participante debe tocar la pelota al menos una vez antes de enviarla al otro lado. Si cae a la arena o se supera el límite de toques, el punto es para el rival. Las reglas pueden adaptarse según la cantidad de jugadores y sus edades, lo que lo convierte en una experiencia más social y recreativa que competitiva.
El juego fue creado por Ariel (jubilado), Emiliano (programador) y Maximiliano (exfutbolista y entrenador), tres amigos de Temperley. Según explicaron, además de trabajar coordinación y técnica, el Bouncer ya fue incorporado en entrenamientos de escuelas de fútbol, hockey y básquet. ¿Será este el próximo clásico del verano en la arena?
Fuente: link



