El arranque de 2026 dejó una señal clara para el sistema logístico argentino: los costos de la logística sin transporte y la última milla crecieron por encima de la inflación general durante enero. Se trata de segmentos clave para el abastecimiento diario, el comercio electrónico y las entregas urbanas, con impacto directo en economías regionales y ciudades del interior.
Subas que superaron al nivel general de precios
Según el Índice de Costos Logísticos Nacionales elaborado por la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) para la Cámara Empresaria de Operadores Logísticos (CEDOL), el componente sin transporte registró en enero una suba mensual del 2,87%. En tanto, la distribución urbana aumentó 3,17% en operaciones con acompañante y 2,91% en las realizadas sin acompañante.
Estos incrementos se explican, principalmente, por la evolución de costos laborales y servicios de soporte, además de gastos diarios vinculados al funcionamiento de centros de distribución y nodos urbanos. El informe también menciona subas en comunicaciones, seguridad, alquileres y otros servicios esenciales para la operatoria.
En paralelo, el Índice de Costos de AECA mostró que los servicios de última milla aumentaron 2,79% en enero, mientras que los servicios postales tuvieron una suba del 2,98%. En ambos casos, la mano de obra fue uno de los principales impulsores, con una variación del 3,69% asociada al segundo tramo de la última revisión paritaria.
Además de los salarios, los relevamientos reflejaron ajustes en insumos y servicios como peajes, seguros, papelería, embalaje, conectividad y seguridad. Desde el ámbito técnico se aclaró que los índices se elaboran con costos medibles y de uso público, excluyendo improductividades ajenas a los operadores. ¿Cómo impactarán estas subas en los precios finales y en la dinámica de entregas urbanas durante el año?
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