Un intento de robo en Pocito terminó agravando la situación judicial de Eduardo Maximiliano Varela, un exempleado del Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) que ya tenía antecedentes por estafas. El episodio ocurrió en un kiosco del Quinto Cuartel y derivó en una condena unificada que lo llevará a cumplir más de tres años de prisión efectiva.
El hecho se registró el 13 de diciembre de 2025, cerca de las 4:30, en un comercio ubicado sobre calle 11, entre Independencia y Florida. Según la investigación, Varela ingresó con casco, simuló una compra y, en un descuido, intentó tomar dinero de una caja situada detrás del mostrador.
Intervención inmediata y cámaras como prueba clave
La maniobra fue advertida por la empleada del local y por personas que estaban en la zona, quienes intervinieron de inmediato. Durante el forcejeo se rompió el mostrador de vidrio y el acusado fue reducido en la vereda hasta la llegada de la Policía.
Minutos después, efectivos de la Unidad Operativa Quinto Cuartel arribaron tras un llamado al 911 y concretaron la aprehensión. Todo el episodio quedó registrado por cámaras de seguridad, cuyas imágenes fueron incorporadas como prueba en la causa.
La Justicia resolvió el caso mediante un juicio abreviado y lo condenó por robo en grado de tentativa a cuatro meses de prisión efectiva. Esa pena se unificó con una condena previa, alcanzando un total de tres años y cuatro meses, con declaración de reincidencia y prisión preventiva.
Varela ya había sido noticia en 2023, cuando fue acusado de estafar a 21 familias a las que prometía viviendas a cambio de dinero mientras trabajaba en el IPV. Aquella causa, vinculada al abuso de su función pública, marcó un antecedente que hoy vuelve a pesar en su situación penal.
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