El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil le dio un golpe durísimo al clan Bolsonaro este martes: condenó de forma unánime al exdiputado Eduardo Bolsonaro a cuatro años y dos meses de prisión por coacción y lo inhabilitó políticamente por ocho años. Fuera de las elecciones de octubre, fuera del tablero.
La sentencia la firmaron los jueces Alexandre de Moraes, Cristiano Zanin, Cármen Lúcia y Flávio Dino en la Primera Sala del máximo tribunal. Todavía admite apelación, pero el daño político ya está hecho.
¿Qué hizo Eduardo para llegar hasta acá? Desde que se instaló en Estados Unidos en febrero de 2025, operó como lobbysta del bolsonarismo ante el gobierno de Donald Trump: buscó sanciones contra magistrados brasileños y presionó para que se aplicaran aranceles sobre exportaciones de Brasil. Para el STF, eso fue presión externa «contra su propio país» para interferir en el juicio contra su padre, Jair Bolsonaro, hoy en prisión domiciliaria tras ser condenado a 27 años por la trama golpista de 2022.
El rol que nadie va a poder reemplazar fácil
El politólogo Mauricio Santoro, del Centro de Estudios Político-Estratégicos de la Marina de Brasil, lo resume claro: Eduardo era «el enlace internacional del grupo, especialmente con movimientos vinculados a Trump». De los cinco hijos de Jair, cuatro son políticos. La familia ya mira a Carlos o Jair Renan para cubrir ese lugar, aunque ninguno tiene el perfil ni los contactos que construyó Eduardo.
El que más pierde con todo esto es Flávio Bolsonaro, el candidato presidencial de la familia y principal rival de Lula. Sin su padre como figura aglutinante de la ultraderecha y sin su hermano como puente global, enfrenta la campaña más solo que nunca.
Lula mira, calla y calcula
Santoro también señala que el gobierno de Lula «se mostró discreto al comentar las condenas, evitando grandes celebraciones». No es ingenuidad: el escenario ideal para el presidente es enfrentarse a un Flávio debilitado y con altos índices de rechazo. Darle protagonismo al tema sería regalarle oxígeno al adversario.
«Brasil sin Miedo»: la apuesta de Flávio
Lejos de bajar el tono, Flávio presentó este jueves en São Paulo un plan de doce medidas de seguridad bautizado «Brasil sin Miedo». El menú incluye:
- Paredón militar en fronteras
- Cárceles al estilo El Salvador (cinco de máxima seguridad)
- Castración química para violadores
- Baja de la edad de imputabilidad a 16 años
- Declarar narcoterroristas al PCC y al Comando Vermelho
Lo acompañaron el senador Sérgio Moro —exjuez del caso Lava Jato— y el exsecretario de Seguridad paulista Guilherme Derrite. El guiño a Trump es explícito: a fines de mayo, el presidente estadounidense ya había clasificado al PCC y al Comando Vermelho como organizaciones narcoterroristas a nivel internacional, tras gestiones del propio Flávio.
El bolsonarismo apuesta a que la mano dura alcanza para llegar a octubre. La pregunta es si sin Eduardo, sin Jair y con Lula esperando en silencio, eso es suficiente.
Fuente: MDZ Online · 19 de junio de 2026
Imagen generada por IA
Fuente: MDZ Online