Casi medio siglo después de su desaparición, Ramiro Sergio Bustillo Rubio volvió a tener nombre. Los restos del estudiante mendocino, oriundo de San Rafael, fueron identificados entre 12 víctimas halladas en la fosa del centro de tortura conocido como “La Perla”, en Córdoba. La agrupación H.I.J.O.S. confirmó la noticia a través de sus redes sociales.
Ramiro tenía 27 años cuando fue secuestrado en la vía pública el 18 de octubre de 1977. Era estudiante de cuarto año de Ingeniería en la Universidad Nacional de Córdoba, trabajaba como obrero y militaba en el Partido Comunista con el seudónimo “Antonio”. Estaba casado con Alicia Noemí De Leonardi y tenía un hijo. Su esposa estaba embarazada cuando lo tomaron: nunca conoció a su hija Eliana.
Estuvo detenido en el “Departamento 2 de Informaciones de la Policía de Córdoba” y luego en “La Perla”, en Malagueño. Los responsables ya fueron juzgados en 2016 en la megacausa correspondiente.
La identificación llega gracias al trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense, que desde hace décadas trabaja para devolverle identidad a los desaparecidos. Una historia que cierra —un poco— después de casi cinco décadas de incertidumbre para una familia.



