Lo que arrancó como una concentración de jóvenes en la plaza de Catalunya terminó este sábado con 100 detenidos, negocios saqueados y fuego en las calles del centro de Barcelona. La convocatoria, difundida bajo el lema «Instituts Indignats», reunió a decenas de manifestantes vestidos de negro, varios con el rostro cubierto, que rápidamente derivaron en actos de vandalismo masivo.
Los disturbios se extendieron por los alrededores de la plaza durante toda la tarde. Grupos de jóvenes rompieron escaparates, saquearon 14 comercios, prendieron fuego a contenedores, papeleras y toldos de terrazas, y levantaron barricadas con elementos de la vía pública. Entre los locales que bajaron sus persianas de urgencia figura El Corte Inglés, ubicado en la misma plaza.
Los Mossos d’Esquadra desplegaron unidades antidisturbios para dispersar a los grupos. Los manifestantes respondieron con piedras y objetos contundentes contra los agentes. La Guardia Urbana cerró los accesos a la zona, desde Urquinaona hasta Universitat, y pidió a la población que evitara el área.
De los 100 detenidos, una cuarta parte son menores de edad. La consellera de Interior, Núria Parlon, fue tajante: los disturbios fueron obra de grupos «no organizados» que no defendían «ningún derecho». El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, condenó «rotundamente» la violencia en un mensaje en X: «La violencia no tiene cabida en Cataluña. La protesta es un derecho democrático; las agresiones y los daños, no».
El lema «Instituts Indignats» remite al movimiento francés «Lycées Indignés», surgido de reclamos por la falta de docentes, el deterioro de los edificios escolares y las trabas para acceder a la universidad. La ola de protestas juveniles se viene extendiendo por Europa en las últimas semanas: Portugal, Italia, Bélgica, Serbia y Albania también registraron movilizaciones impulsadas por el costo de vida, la vivienda y denuncias de corrupción.
En España, el conflicto por el acceso a la vivienda ya había generado acampadas en varias ciudades. Paradójicamente, la protesta del sábado se desarrolló a pocos metros de una de esas acampadas, instalada desde hace semanas en el centro de la misma plaza de Catalunya.
Las autoridades catalanas no dieron aún un balance oficial de heridos. Lo que sigue en las próximas horas es clave: si el movimiento convoca nuevas fechas o si la represalia judicial sobre los detenidos —especialmente los menores— marca el tono del debate político que viene.
Fuente: Infobae · 24 de octubre de 2026
Fuente: Infobae