Quince personas murieron y al menos 10 resultaron heridas —ocho de ellas en estado crítico— tras el despiste de un avión militar Hércules C-130 en la ciudad boliviana de El Alto. La aeronave, que transportaba dinero del Banco Central de Bolivia, se accidentó cerca de las 18:00 (hora local) en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de La Paz.
Según confirmó el coronel Pavel Tovar, comandante nacional de Bomberos, el avión perdió un ala luego de aterrizar, se salió de la pista y recorrió más de 1.000 metros por una avenida principal, donde colisionó con al menos diez vehículos. El impacto y el arrastre provocaron la muerte de 15 personas en plena vía pública.
El Hospital del Norte de El Alto informó el ingreso de 10 heridos, mientras que las autoridades aeronáuticas iniciaron una investigación para determinar por qué la nave no logró detenerse tras completar la maniobra de aterrizaje. José Antonio Fanola, titular de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), confirmó oficialmente que el avión se salió de pista tras tocar suelo.
Billetes en el asfalto y tensión en plena emergencia
El hecho sumó un capítulo inesperado cuando se supo que la aeronave trasladaba remesas de dinero. Tras el choque, billetes quedaron esparcidos sobre el asfalto y cientos de vecinos se acercaron para recogerlos, pese al riesgo por combustible derramado y restos inestables del fuselaje.
Ante la situación, las fuerzas de seguridad intervinieron con gases lacrimógenos para dispersar a la multitud y resguardar los valores del Estado, en medio de escenas de tensión que complicaron las tareas de rescate y peritaje. Como medida preventiva, se suspendieron todos los vuelos desde y hacia La Paz. La tragedia deja interrogantes sobre las causas del accidente y sobre cómo se gestionan operaciones aéreas en zonas urbanas densamente transitadas.



