La Brigada de Investigaciones Oeste cerró el cerco sobre un ladrón serial que operaba en plena luz del día: Oscar Sergio Liomoye, 44 años, fue detenido en la intersección de Doctor Ortega y Francia, en Rawson, con un pedido de captura activo en su contra.
Su método era simple pero efectivo. Entraba a los locales como cualquier comprador, esperaba que el vendedor se distrajera y se llevaba lo que podía. Por eso los investigadores lo bautizaron internamente como el «cliente fantasma».
Los comercios afectados están en tres departamentos distintos:
- 9 de Julio: robó una batería.
- Rawson: se llevó una pulidora de mano.
- Rivadavia: sustrajo un tacho de 20 litros de pintura.
Lo que le complicó la vida fue la tecnología. Los negocios damnificados tenían cámaras, y el análisis de esas grabaciones permitió identificarlo y reconstruir sus movimientos paso a paso.
Pero Liomoye también tenía su propio truco tecnológico: usaba aplicaciones de transporte —remises por app— para llegar a cada comercio y retirarse sin dejar rastro vehicular propio. Una estrategia para no ser vinculado con los hechos que, al final, no alcanzó.
Tras reunir pruebas suficientes, la Brigada montó un operativo de vigilancia que terminó con su captura en la vía pública. En el procedimiento se secuestraron un pulóver gris, jeans azul claro y zapatillas negras: la ropa que habría usado en algunos de los robos.
La causa está en manos de la Unidad Fiscal de Delitos contra la Propiedad (UFI). El fiscal dispuso su detención preventiva y ordenó la unificación de todos los expedientes en los que aparece Liomoye, incluyendo causas que tramitaban por separado en las comisarías 25ª y 28ª. El objetivo: determinar si hay más comercios víctimas que todavía no se conocen.
Fuente: Tiempo de San Juan · 31 de mayo de 2026
Foto: Moth / Unsplash
Fuente: Tiempo de San Juan