El Gobierno nacional volvió a mover fichas en el Congreso. Manuel Adorni anunció este jueves vía X el envío de cuatro proyectos de ley al Parlamento: el Súper RIGI, una ley de ludopatía, una ley de lobby y cambios en el etiquetado frontal de alimentos.
«En lo que queda de la jornada estaremos enviando al Congreso los siguientes proyectos de ley: Ley de Ludopatía, Super RIGI, Ley de Lobby y Etiquetado Frontal. Dios bendiga a la República Argentina. Fin», escribió el jefe de Gabinete en su cuenta oficial.
El anuncio se cocinó en una jornada cargada de reuniones. Adorni se juntó con el canciller Pablo Quirno y con Patricia Bullrich, titular del bloque de La Libertad Avanza en el Senado. La decisión también había pasado antes por la Quinta de Olivos, con el visto bueno de Javier Milei.
El Súper RIGI, la joya del paquete
Es una ampliación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones que se aprobó con la Ley Bases. La nueva versión apunta a mejorar las condiciones fiscales y regulatorias para sectores que el Gobierno considera estratégicos o poco desarrollados. Entre los beneficios que se mencionan: menor carga impositiva, amortización acelerada de inversiones y reducción de costos de importación y exportación.
Ludopatía: el foco en menores y apuestas online
El Ejecutivo quiere su propia ley después de cuestionar una versión opositora que ya había tenido tratamiento. La iniciativa oficial apuntaría a reforzar los controles digitales, la prevención de la adicción al juego y los mecanismos para que las plataformas de apuestas no lleguen a públicos vulnerables, especialmente jóvenes.
Etiquetado frontal: adiós a los octógonos tal como los conocemos
El Gobierno quiere cambiar el esquema de advertencias nutricionales. En la mira están los criterios para calcular los nutrientes críticos que habilitan los octógonos negros y las restricciones sobre el uso de personajes, celebridades o dibujos animados en los envases.
Lobby: transparentar quién habla con quién
La ley de lobby busca regular la gestión de intereses ante funcionarios y legisladores. La idea es crear registros públicos y obligatorios de quiénes intentan influir sobre decisiones del Estado, algo que ya tiene antecedentes en proyectos anteriores sin éxito.
Ahora viene la parte difícil: que cada uno de estos proyectos consiga mayoría en ambas cámaras. En un Congreso donde cada reforma exige negociación fina, el Gobierno apuesta a mantener la iniciativa política y marcar el ritmo de la agenda legislativa de las próximas semanas.
Fuente: MDZ Online · 22 de mayo de 2026
Foto: Nestor Barbitta / Unsplash