Mientras el petróleo supera los 100 dólares el barril y el Estrecho de Ormuz sigue bloqueado, el secretario de Energía de Estados Unidos Chris Wright dijo en ABC News que la guerra contra Irán podría terminar “en las próximas semanas, o incluso antes”. Nadie en los mercados le creyó demasiado.
Wright defendió la ofensiva conjunta con Israel y dijo que la administración Trump “era consciente de que habría una disrupción a corto plazo”. Para él, la crisis actual es solo “sufrimiento a corto plazo” para eliminar que la región siga siendo “rehén de la política de Irán”.
El problema: por el Estrecho de Ormuz pasa más del 20% del comercio global. Con el bloqueo, el costo del transporte internacional estalló y el precio de los combustibles trepó en todo el mundo. Wright admitió que el aumento de precios cambiará la geopolítica “para siempre” y debilitará a los países exportadores que desafían a Occidente.
El Pentágono sigue atacando y la Casa Blanca confía en una resolución rápida. Pero en los mercados, las apuestas son más cautelosas. ¿Quién tiene razón?



