Donald Trump no tiene paciencia para los rodeos. Después de que el bloqueo iraní del Estrecho de Ormuz mandara el petróleo Brent por encima de los 126 dólares el barril, el presidente estadounidense le exigió a la OTAN que colabore con la reapertura del corredor marítimo o de lo contrario les espera “un futuro muy malo”.
Por el Estrecho de Ormuz pasa más de una quinta parte del comercio mundial de mercancías. Con el bloqueo activo, los costos de transporte internacional se dispararon y el suministro de petróleo hacia Asia y Europa está comprometido. El impacto llega a los surtidores de todo el mundo.
Irán rechazó de plano cualquier negociación. Su canciller fue claro: el país “nunca pidió un alto el fuego”. Israel, mientras tanto, sigue con los bombardeos a gran escala sobre Teherán. La guerra entre ambos países cumple su día 16 sin señales de tregua.
Trump y Starmer coordinaron posiciones para presionar. El mundo entero mira y espera. ¿Cuánto más aguanta el mercado energético global?



