Javier Milei no se guardó nada en su discurso de apertura de la Argentina Week en Nueva York. En un evento pensado para atraer inversiones al país, el Presidente sacó a relucir los nombres de Paolo Rocca, CEO de Techint, y Javier Madanes Quintanilla, dueño de Fate, y los llamó “empresarios prebendarios” frente a inversores de todo el mundo.
Milei contó que tuvo “confrontaciones abiertas” con ellos y con el sector textil, y aunque reconoció la dificultad de atacar públicamente sin identificar a más actores, insistió en que su política de apertura comercial beneficia a millones de argentinos. “Los sectores afectados deben reconvertirse”, lanzó, en una clara advertencia a quienes se beneficiaron durante años del proteccionismo estatal.
El Presidente vinculó la resistencia política a sus medidas con lo que llamó una “corrupción sistemática” de los grandes grupos empresariales. En el mismo discurso elogió a su hermana Karina Milei por la gestión política y destacó los avances legislativos de La Libertad Avanza.
¿Habrá consecuencias? Techint y Fate son dos de las corporaciones más poderosas de la Argentina. El escrache presidencial en el corazón financiero del mundo marca un antes y un después en la relación entre Milei y el empresariado tradicional.



