La serie Love Story: John F Kennedy Jr y Carolyn Bessette, creada por Ryan Murphy y disponible en Disney+, quedó en el centro de una polémica inesperada. Jack Schlossberg, sobrino de John F. Kennedy Jr., la calificó como “una exhibición grotesca” y acusó al productor de lucrar con la historia de su familia.
En una entrevista con CBS Sunday Morning, el abogado y activista sostuvo que Murphy “no sabe nada de lo que habla” y cuestionó que la familia Kennedy no fue consultada para el proyecto. La ficción retrata la relación entre Kennedy Jr. y Carolyn Bessette hasta el accidente aéreo de 1999 en el que ambos murieron.
Schlossberg también apuntó al contexto actual: advirtió sobre “mucha desinformación” y el uso político del apellido Kennedy, en momentos en que figuras como Robert F. Kennedy Jr. y Donald Trump han evocado la memoria del expresidente. “Es ficción con mayúscula F”, remarcó, al tiempo que pidió que el público tenga presente ese matiz.
Además, propuso que Murphy destine parte de las ganancias a causas vinculadas al legado familiar, como la biblioteca JFK. “Está ganando dinero. Esto no es un documental”, insistió, y afirmó que el productor podría hacer más si realmente le preocupa la familia.
Desde el equipo de la serie defendieron el enfoque. Murphy afirmó que la producción es “muy empática con la familia”, mientras que la productora ejecutiva Nina Jacobson explicó que optaron por una metodología de investigación indirecta, sin entrevistas personales. La controversia reabre un debate sensible: ¿dónde termina la ficción y empiezan los derechos de quienes conservan el legado?



