El discurso anual de Javier Milei en la apertura de sesiones ordinarias volvió a exponer la grieta política, esta vez con fuerte repercusión en San Juan. Referentes locales del oficialismo y la oposición evaluaron el mensaje con miradas contrapuestas, desde elogios entusiastas hasta cuestionamientos por los modos y el rumbo económico.
Desde La Libertad Avanza, el diputado nacional José Peluc lo definió como “la mejor apertura de sesión de la historia argentina”, mientras que el senador Bruno Olivera destacó el anuncio de 90 reformas estructurales, a razón de una por mes durante 2026. En la misma línea, el diputado Abel Chiconi habló de un año “cargado de reformas” necesarias para que “Argentina y San Juan despeguen”.
Entre los aliados provinciales, Nancy Picón subrayó los proyectos de reforma impositiva, del código aduanero, electoral y del código civil comercial y penal, además de la defensa de la energía y la minería. Carlos Jaime Quiroga consideró que fue un discurso “confrontativo con el kirchnerismo”, pero sólido en datos. Desde el interbloque Juntos por el Cambio, Enzo Cornejo y Gustavo Usin pidieron más diálogo y consensos para garantizar estabilidad y desarrollo.
En la vereda opuesta, las críticas se centraron en el tono y las consecuencias sociales. El dirigente justicialista José Luis Gioja cuestionó los insultos y dijo que el Presidente debe “rendir cuentas, no agraviar”. El diputado Jorge “Coqui” Chica señaló que el mensaje estuvo marcado por la confrontación y lo vinculó con el cierre de más de 22.000 empresas y la pérdida de empleo. También Cristian Andino rechazó los términos utilizados y planteó que el equilibrio fiscal no debe lograrse a costa de jubilaciones, provincias y obra pública.
Para el dirigente Fabián Gramajo, el Gobierno es “el más reformista de la historia”, pero sostuvo que la sociedad espera soluciones concretas ante jubilados que no llegan a fin de mes, universidades con presupuestos ajustados y pymes afectadas por la apertura de importaciones. Entre apoyos cerrados y cuestionamientos severos, el mensaje presidencial dejó una pregunta abierta: ¿podrán las reformas anunciadas traducirse en mejoras palpables para las economías regionales como la sanjuanina?



