La última emisión de Masterchef Celebrity dejó uno de los momentos más tensos del ciclo: Germán Martitegui retó con dureza a Emilia Attias antes incluso de probar su plato. La actriz presentó sushi y el chef no ocultó su malestar por la forma en que administró el tiempo. “Estoy enojado y tengo razón”, disparó frente a todos.
El conflicto comenzó cuando Martitegui cuestionó que Attias estuviera armando un rollo en los últimos cinco segundos de los 70 minutos asignados y que no hubiera emplatado la salsa. Aunque ella aclaró que la preparación estaba hecha, reconoció que no llegó a presentarla. “No puede ser que siempre termines sobre el final”, insistió el jurado, visiblemente irritado.
La actriz se defendió apelando a su falta de experiencia: explicó que era la segunda vez que hacía sushi en su vida. Sin embargo, el chef fue categórico al marcarle un problema de organización: priorizar el roll y luego el resto de las preparaciones.
La ayuda que no alcanzó y una devolución sin concesiones
Damián Betular sumó otro dato que encendió el debate en la cocina: Attias contó con la asistencia del invitado Matías Totake, pero según el jurado no supo aprovecharlo. Tras la degustación, Martitegui fue técnico y directo: al roll envuelto en alga nori le faltaba sal y al segundo, aunque con buen sabor, “no lo acompañó la terminación”.
La tensión no pasó inadvertida. Incluso Wanda Nara le preguntó al chef si ya se le había ido el enojo. “No, simplemente volví a mi eje”, respondió. Afectada por la devolución, Attias cerró con una frase que reflejó el impacto del momento: “Me voy a mi casa a llorar, a drenar y a seguir”. En la recta final del reality, la presión parece pesar tanto como la técnica.



