Las clásicas ojotas de plástico empiezan a perder terreno en el verano latinoamericano. Una nueva tendencia en calzado apuesta por dejar atrás lo descartable y propone piezas pensadas para durar, con más diseño, comodidad y un enfoque consciente en los materiales.
El cambio responde a un rechazo creciente hacia productos que no resisten el uso prolongado ni conservan su forma o estilo. Especialistas en moda señalan que los consumidores buscan alternativas mejor terminadas, capaces de acompañar la rutina diaria y con menor impacto ambiental.
De las playas de Brasil al resto de la región
Las playas de Brasil aparecen como uno de los primeros escenarios donde esta tendencia 2026 ya es visible. Desde allí, la industria local —históricamente ligada a la moda veraniega— impulsa el movimiento con materiales locales y técnicas artesanales que luego se expanden a otros países.
Entre las materias primas se destacan cueros provenientes de peces amazónicos como el pirarucú y la tilapia. Antes descartados, hoy son trabajados de forma artesanal, valorados por su flexibilidad, resistencia y texturas únicas, además de promover empleo regional y aprovechamiento de recursos.
A estos se suman cueros exóticos tratados bajo normas éticas y con control de origen. El resultado apunta a un lujo sostenible que combina calidad, estética y responsabilidad ambiental, con modelos versátiles que pueden usarse tanto en la playa como en la ciudad.
Los nuevos diseños ya se comercializan en tiendas independientes y plataformas digitales de Argentina, Chile, México y Colombia. El interés crece entre quienes valoran la historia detrás de cada pieza y se preguntan si este cambio marcará el fin definitivo de las ojotas.
Fuente: link



