Con 45 mil hectáreas ya consumidas, dos incendios de gran magnitud siguen activos y sin control en Chubut, avanzando sobre territorio provincial y el Parque Nacional Los Alerces. El fuego, empujado por vientos y sequía, mantiene en alerta a poblaciones y zonas rurales mientras los brigadistas intentan frenar su expansión.
Más de 500 brigadistas trabajan día y noche en distintos frentes. Según el Servicio Provincial de Incendios de Chubut, el panorama es incierto y las posibilidades de contención siguen siendo limitadas. La prioridad está puesta en resguardar viviendas, espacios productivos y el ganado en pie, en un escenario marcado por calor extremo y falta de lluvias.
Daños, prevención y reconstrucción en marcha
Uno de los focos se originó en jurisdicción provincial y el otro comenzó el 9 de diciembre, reactivándose luego de haber sido contenido. En Cholila, la Fundación Cruzada Patagónica lanzó una campaña para proteger su escuela agrotécnica, con el fuego cerca del edificio. Docentes y directivos también colaboran con las escuelas 80 y 727, que permanecen en riesgo.
El impacto social ya es visible. En las zonas donde el fuego pasó, comenzaron tareas de reconstrucción de viviendas y servicios dañados. El secretario de Infraestructura, Energía y Planificación, Hernán Tórtola, informó el inicio de la reparación del sistema energético para restablecer tendidos y el servicio.
El gobernador Ignacio Torres anunció la construcción de 73 viviendas para familias damnificadas en El Hoyo, Epuyén y Cholila, con una inversión provincial superior a 3.500 millones de pesos. Especialistas advierten que la sequía alcanza índices históricos y que los bosques implantados con pino exótico aumentan el material combustible, un factor que deja una pregunta abierta: ¿cómo reducir el riesgo de incendios recurrentes en la región?
Fuente: link



