Boca empató 1-1 con Flamengo este lunes en el Chase Stadium de Miami y se aseguró el primer puesto de la Zona C de la Messi Cup, pero el partido tuvo un condimento extra que pocos esperaban: Lionel Messi, Luis Suárez y Rodrigo De Paul estaban en un palco del estadio mirando el partido.
El gol xeneize lo hizo Tiziano Sánchez, volante de Boca cuyo referente declarado es Leandro Paredes. El tanto llegó tras una asistencia de Nahuel García y generó reacción inmediata entre los tres amigos en el palco. Un pibe que le metió un gol con Messi mirando desde arriba: difícil pedirle más al fútbol.
El partido tuvo momentos de lluvia que obligaron a Leo y compañía a buscar refugio bajo techo. En ese rato se les sumó el Kily González, y según contaron desde el torneo, las bromas no tardaron en aparecer. Todo esto un día después de que Messi terminara quinto en la votación del Balón de Oro.
Boca llegó a este partido ya con victorias ante Manchester City y UE Cornellá, lo que le daba margen para empatar y aun así quedarse con el liderazgo de su zona. El empate ante Flamengo fue suficiente para cumplir ese objetivo.
La jornada anterior también había dejado una imagen que recorrió el mundo: el ex volante y representante xeneize en el torneo, Blas Giunta, le regaló a Messi una camiseta de Boca con el número 10 y su apellido en la espalda. «Es un fenómeno, quiere tanto a los pibes que los agarra a todos, les firma todo y se sacó fotos con todos uno por uno», contó Giunta.
La Messi Cup sigue su curso y Boca avanza como puntero. Lo que viene para el Xeneize en la próxima fase se define en las próximas horas.
Fuente: Olé · 27 de octubre de 2026
Fuente: Olé