lunes 26 de octubre de 2026
24°C · San Juan Nublado · Máx 24° / Mín 13°
Dólar Oficial $1.560 ▲ +0,0%
Dólar Blue $1.575 ▲ +0,0%
MEP $1.570 ▲ +0,1%
Riesgo País 707 pb
EN VIVO
Internacional

Sam Altman: «No encuentro palabras para describir el peligro que viene con la próxima IA»

El CEO de OpenAI advirtió que los modelos de nueva generación pueden detectar fallas en chips, servidores y redes antes de que los humanos las descubran. Y dice que nadie está preparado.

Sam Altman: «No encuentro palabras para describir el peligro que viene con la próxima IA»

El jefe de OpenAI encendió las alarmas. Sam Altman advirtió esta semana que la próxima generación de inteligencia artificial puede identificar vulnerabilidades en infraestructuras digitales —chips, servidores, redes— antes de que cualquier especialista humano las detecte. Y su diagnóstico sobre la preparación global es brutal: insuficiente.

«No encuentro una palabra lo bastante dramática para describir el problema que se nos viene encima», afirmó Altman en una entrevista con The Tucker Carlson Show. Agregó que líderes, países y organizaciones todavía no asumieron la dimensión real del desafío.

El problema con los sandboxes

Uno de los puntos más técnicos —y más inquietantes— de su advertencia tiene que ver con los llamados sandboxes: entornos aislados que se usan para probar programas sin afectar sistemas externos. Hoy son la principal barrera de contención para evaluar comportamientos de IA antes de una implementación masiva.

El problema, según Altman, es que esa contención puede perder eficacia cuando los modelos alcancen capacidades superiores. Si una IA logra identificar rutas de escape que nadie había previsto, el aislamiento deja de funcionar como se espera.

No solo software: también hardware

Lo que distingue esta advertencia de otras es el foco en el hardware. Altman no habla solo de aplicaciones o código: señala que los sistemas futuros podrían encontrar «fallos increíbles» en componentes físicos como chips y servidores. Eso cambiaría la lógica de protección por completo: no alcanzaría con parchear una app, habría que revisar arquitecturas enteras.

ChatGPT y el peso de decidir

Altman también habló del costo personal de tomar decisiones que afectan a millones de usuarios. Reconoció que las reglas que definen cómo responde ChatGPT —qué explica, qué rechaza, cómo advierte— las define en última instancia su empresa, aunque consultan a especialistas en ética y filosofía moral.

«No he dormido bien ni una sola noche», admitió.

Cada límite que se establece en el modelo impacta en conversaciones sobre salud, educación, investigación y mucho más. Una regla pensada para evitar daños puede bloquear pedidos completamente legítimos.

¿Quién controla la IA del futuro?

La pregunta de fondo que deja Altman es política tanto como técnica: ¿quién define los límites de una IA avanzada? Empresas, gobiernos y organismos internacionales deberán acordar qué pruebas exigir, qué supervisión aplicar y cómo repartir responsabilidades.

Ninguna organización puede anticipar sola todas las consecuencias de modelos capaces de actuar sobre sistemas complejos a escala global. Y el tiempo para prepararse, según Altman, se acorta más rápido de lo que la mayoría imagina.

Fuente: Infobae · 26 de octubre de 2026

Fuente: Infobae

Scroll al inicio